Soy de las que se lo llevan todo, ¿sabes? Llegar y abrasar absolutamente todo lo que encuentre a mi paso hasta reducirlo a la nada. Llevarse todo resquicio de sentimiento que pueda haber en tu interior y dejarlo a la intemperie para llevarlo conmigo suena demasiado bien. Y para examirarlo. Porque da miedo, pero tener tanto que perder es bonito; aunque atemoriza. Y si no es de esta forma, si no es para calarte hasta los huesos por mí, prefiero no llegar a tu vida, prefiero no abrasar, prefiero no haberte conocido jamás si no puedo quererte como quiero hacerlo.