Para algunos, a veces es demasiado tarde y el daño ya está hecho. No hay nada que podamos hacer. Porque llevas mucho tiempo haciendo lo que haces y estás acostumbrado a tener como objetivo conseguirla a ella. Tanto que andas cegado, nada ves que no sea ella. No hay nada a tu alrededor, y no vives por algo diferente a llevártela contigo donde quiera que vayas, ya no basta con llevarla dentro de tu corazón. No puedes ver que no necesitas lo que anhelas, que no quieres lo que persigues o que, en el fondo, te importa mucho más vivir como lo haces, rodeado de las personas que te rodean. Pero no te asustes. Nada es irreversible, el daño puede remediarse. A veces, necesitamos conseguir lo que nos proponemos para darnos cuenta de lo que de verdad necesitamos. Y es que, a pesar de tener todo lo que te has propuesto tener, a ella entre otras cosas, puede que no te sientas totalmente completo y en tu interior aún quede algún recoveco sin cubrir, ese que cavó en tu interior aquella persona que siempre estuvo ahí mientras intentabas enamorar a otra. Suerte que, en temas del corazón, nada está escrito.