Me llamo Cynthia, tengo 18 años y
estudio la carrera de Educación Primaria en la Escuela Virgen de
Europa en La Linea. Unos días atrás un joven amigo de mi padre se
acercó a mi y me preguntó “¿Que profesión estudias?”
“Educación” - contesté. El hombre, mirandome con extraña
expresión en su rostro, se rió y me dijo en voz baja: “Qué
profesión más fácil, os pasareis todo el día jugando con niños,
y menudas vacaciónes que teneis los docentes” Yo enseñe una leve
e iróníca sonrrisa y le conteste: “sí, seré maestra. No
trabajaré en empresas, pero sí en un lugar donde promuevo
conocimientos y valores. Trabajaré en el único lugar donde,
actualmente, no hay discriminación, porque tratare a cada alumno por
igual. No seré la jefa, pero tus hijos me verán como una líder y
seré su modelo a seguir. No seré psicóloga , pero haré que tus
hijos crean en sí mismos. No seré doctora, pero podré diagnosticar
carencias en estos jóvenes. ¿Vacaciones? No tendré horario de
trabajo, porque mientras tu estes descansando en tu casa, algunos
seguiremos trabajando para que tus hijos tengan el mejor aprendizaje.
No seré arquitecta para crear edificios, pero si crearé ilusiones y
sueños. No jugaré con niños, participaré en su desarrollo como
personas. No jugaré con plastilina, colores y tijeras, les enseñaré
a creer que pueden cambiar el mundo.” En ese momento, me levante de
la mesa y me fui, sin dejar que el joven articulase palabra.
Hace mucho tiempo que quiero ser
maestra... Sabes cuánto? Se puede decir que oficialmente
tomé la decisión antes de pasar a 1ª de la E.S.O. Lo recuerdo perfectamente, era
Septiembre y pronto cumpliría los 12 años. Estaba dando un paseo por la playa
con mi madre y me pregunto: “Que es lo que te hace feliz?” Quizás en ese momento no entendia
el concepto de felicidad pero hoy por hoy, sé lo que es. Sé que la felicidad se encuentra
en pequeños momentos y no en el dinero que posees. Siempre he dicho que he tenído la
suerte de saber lo que queria ser desde un principio. Pero con los cambios que estamos
viviendo, en mi último año de bachiller me planteé otras carreras. Tenía metas, sueños y objetivos
por conseguir, y sabía que el sueldo de profesor no era el adecuado
para ello. Pero en todos mis dilemas morales
de “que parte de este mundo seré?” acaban en “quiero ser
feliz”. Quiero levantarme todas las
mañanas feliz por saber que estoy haciendo algo grande. Algo tan grande como enseñarle
la vida a personas que aún no la han vivido. La decision de estudiar
magisterio la tomé aquel dia en cual el verano estaba terminando.Pero, quizás la tomé mucho
antes, puede que fuera cuando mi maestra reprimia los juegos como
modo de aprendizaje. Siempre tendré ese lema
“aprender jugando” y espero tenerlo presente en mi vida como
docente. Recuerdo aquellas noches en las
que cerraba los ojos y me imaginaba siendo maestra. Fui creando todo un sistema
educativo, hasta pensé en crear una cadena de escuelas por toda
España. Me propuse mejorar la educacion
en España, que pasará de estar en los últimos puestos de Europa, a
estar en uno de los primeros. Dicen que el cumplimiento de un
sueño se empieza con el planteamiento de este. Siempre me han dicho que tengo un
don para los más pequeños. Que calmo desde la niña más
prepontente al niño más travieso. He dejado de lado mi ciudad, mis
amigos, mi familia por estudiar lo que verdaderamente quiero. Convertirme en la mejor maestra
que puedo ser, y puedo decirte convenciada que cuando me propongo
algo, siempre lo consigo
