Sí, soy yo la que se equivoca todos los días, la que necesita llorar y gritar cuando tiene un mal día, la que necesita meterle un puñetazo a la mesa cuando algo no me sale bien, soy quien le vuelve loca reír hasta llorar con sus amigos, la que canta y baila, la que a veces salta por la calle sin pensar en nadie, la que le presenta a sus amigas a los chicos que ellas quieran, sin conocerlos si quiera, yo soy la que se hincha a comer chocolate y despues dice “mañana empiezo la dieta” la que daría absolutamente todo por su gente, yo soy a quien le afecta todo demasiado. Sí, puede que no sea la persona más fuerte, valiente, dedicada, guapa o todos los adjetivos que quieras. Puede que me equivoque muchas veces, demasiado quizás... Puede que me de cuenta de lo que quiero cuando ya no lo tengo, puede que mi lista de caprichos sea larguísima, que mis paranoias aumenten mas también, que los malos momentos sean muchos, aunque buenos los superen. Puede que complique lo fácil, puede que tropiece cien mil veces en la misma piedra, puede que me caiga, pero tambien sé que me volveré a levantar...Sé que no soy perfecta.
No soy la clase de niña perfecta y que sigue las normas al pie de la letra. También has de saber que cometo los errores que antes tú nunca has visto, que me caigo 3 veces si es necesario con la misma piedra por que lo necesito. Casi siempre consigo lo que me propongo. También tienes que saber que no te mostraré tan fácilmente mis penas y jamás lograrás verme llorar, me verás insoportable, inaguantable, borde, seca y estúpida pero mucho has de luchar para que te lo consiga contar. Soy terca y como en esta cabecita se meta algo, dificil será que lo consigas sacar. Me miro al espejo un día y no me gusto, no estoy a gusto con mi cuerpo. Soy indecisa, timida, arriesgada y dura por fuera, pero por dentro soy todo lo contrario, sobre todo débil. Soy como un libro cerrado que no hay más que mirar la portada para saber de que trata. Soy la persona que te acompañará en todo y la que nunca, nunca, nunca jamás te fallara. Soy el felpudo en el que puedes sacudir toda la mierda que has pisado de tu alrededor, porque te escucharé y dejaré que me insultes para desahogarte. Soy.. Puf.. Cómo decírtelo? Soy la soñadora de tu mente.