Puede ser verdad lo que dice mi madre, que cada día le hablo de uno distinto, y lo que dice mi abuela, que tengo muchos pajaritos en la cabeza y debería centrarme más en los estudios y dejar "los amorios" a un lado, o lo que dice mi padre cada vez que empiezo a whatsappear y sonrió por cualquier tontería, puede ser verdad lo que dice mi mejor amiga que debería fijarme más en los detalles y dejar de obsesionarme por las señales, o lo que dice mi hermana mayor que busque con celebro y corazón y no por una simple ilusión... Todo eso puede ser verdad o mentira, verdad en la parte que saben de mi, y mentira en la que no tienen ni idea de lo que pienso, quiero y deseo, pero a eso ya se le une una persona mas; yo. Y me jode decirlo, pero por un momento en vida estoy confusa, aturdida y excitada por el que pasará. Cuando tenemos uno en mente, lo pasamos mal por el simple hecho de pensar en él a cada respiración que demos, pero cuando tenemos la suerte o la desgracia de tener donde elegir, si es verdad esta afirmación o solo es otra falsa captación de la realidad, pasa algo parecido... No quieres que cambie nada, y por otro lado quieres un cambio radical en tu vida. Me han hecho muchas veces esa pregunta "alguna vez te has enamorado?" Y repitiendo lo dicho, por suerte o por desgracia, respondo: No. Siempre doy la misma explicación, cuando me pillo por alguien, en ese momento, daría mi vida por el, pero en el momento en que me dan la patada o simplemente pasa otro por delante, el de detrás queda a la historia. No se porque será, si porque me pillo muy rápido y olvido más rápido aun o por que soy demasiado exigente y debería bajar el listón que fui creando desde que vi mi primera película Disney, pero de un modo o otro, desde mi primer novio, según mi madre, con diez meses aun no me he enamorado realmente. Y se puede decir que he conocido a muchos chicos, que me he sentido identificada en cada canción de amor, he reído, callado y llorado muchas veces, he aprendido que los amores pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche. Que grandes amigos pueden volverse grandes reconocidos y que por el contrario un desconocido puede llegar a ser alguien inseparable. Que el "nunca jamás" nunca se cumple y que el "para siempre" siempre termina. Que el que quiere, lo puede, lo logra, y lo consigue. Que el que no arriesga, no gana nada. He aprendido que es dificil volar si esperas la caida y que es dificil soñar cuando no tienes ni una sola pizca de imaginación. Que sentir dolor es inevitable, pero el sufrir es opcional. Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada negar lo inevitable.