Sí, todo se hunde, se cae, se va al pique, todo queda atrás, en el aire. Intentas seguir tu vida, siendo feliz, sonriendo sin darte cuenta de que es imposible. Lo necesitas a él. Y cuando pasa eso, ¿Qué te dicen tus amigos? Tía pasa de el es un niñato inmaduro, que no te merece, vales más que él, ve a por otro. ¿Y tú que piensas? Ya, pero es que es mi niñato, mi inmaduro, que aunque no me merezca le quiero, que aunque valga mucho más que él, para mi vale el mundo, que le necesito. No tengo que esforzarme demasiado, siempre decimos las cosas como son y la verdad, es lo que realmente extraño.